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Un año más, un año menos

  • Isabel Varela Nieto

  • Presidenta SEBBM

Desde el 11 de febrero al 8 de marzo, la SEBBM, un año más, renueva su compromiso con la ciencia, con las vocaciones científicas y con la Niña y la Mujer en la ciencia. Repetimos, un año más, que se necesita mejorar la educación, la mala percepción que las niñas tienen de su potencial y la estabilidad de la mujer investigadora. Un año más vemos con preocupación que el porcentaje de mujeres que llegan a los escalafones más altos en la investigación pública y a la dirección en el sector privado no aumenta, disminuye. La llegada masiva de la mujer a la universidad no se plasma en mujeres investigadoras o alcanzando puestos de liderazgo. El retroceso también se refleja en otros aspectos, por ejemplo, según la FECYT “solo un 20% de las investigadoras lideran las publicaciones, pese a firmar el 48% de la producción científica”. No sólo lideramos menos, nos citan menos. En un estudio del CSIC, analizando la presencia de investigadores de todas las áreas en la red Google Scholar y su número de citaciones, se concluye que hay menos mujeres registradas y sólo un 39% está entre los primeros 5.000 científicos españoles más citados. Un año más nos preguntamos ¿qué está pasando? Las medidas y las acciones tomadas voluntariamente no están funcionando, no como esperábamos, no cómo debieran. 

 

En el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), Guadalupe Sabio y María Mayán del grupo de Mujer y Ciencia de la SEBBM, con el apoyo de ASEBIO, organizaron el 8 de febrero el encuentro “Rompiendo techos de cristal: La mujer científica, del laboratorio al emprendimiento”, que se puede seguir en (https://www.youtube.com/watch?v=pFo8QBS7mMM). Contamos con la valiosa presencia de S.M. Dña. Letizia Ortiz, otras autoridades y las intervenciones de la presidenta del CSIC la Prof. Rosa Menéndez y la Ministra de Ciencia e Innovación Dña. Diana Morant (https://sebbm.es/noticias/dona-letizia-preside-un-encuentro-de-cientificas-y-emprendedoras/?). En la mesa redonda moderada por Guadalupe Sabio participamos Rocío Arroyo (Amadix, ASEBIO), Ana Riesgo (investigadora del CSIC), Marisol Soengas (ASEICA), Patricia Fernández de Lis (Materia, El País) y yo misma en representación de la SEBBM. 

 

Fue un debate intenso en el que señalamos que vivimos un momento singular para la ciencia española. La COVID-19 ha puesto la investigación en primera línea del interés público y político, y por vez primera la cúpula de la gestión de la investigación la ocupan mujeres. Se debería aprovechar que contamos con ese punto de comprensión y complicidad necesario para realizar un cambio profundo que facilite la igualdad, la oportunidad está en la nueva Ley de la Ciencia que inicia trámite parlamentario. Hablamos de las causas que mantienen el techo de cristal intacto, se identificaron los sospechosos habituales, los sesgos de género marcados por nuestra educación, el mal diseño de la carrera científica, el arcaico proceso de acreditación universitaria, la falta de estabilidad laboral, la ausencia de una carrera profesional y la pacata financiación. Factores que afectan en mayor grado a las mujeres investigadoras; es más fácil perder el paso si se decide ser madre, por poner un ejemplo. Para la mujer es clave contar con un entorno personal y profesional empáticos que, sumado a muchísimo trabajo y a una pizca de suerte, confluyan para construir una carrera científica de éxito. Digo de éxito porque si no hay éxito en pocos años no hay financiación y adiós carrera. Sumemos la burocracia siempre hambrienta. Esta situación no sólo desfavorece a la mujer, desfavorece a la ciencia que rompe moldes, que necesita dinero, al menos el suficiente, y tiempo, mucho tiempo. Porque “Investigar es ver lo que todo el mundo ya ha visto y pensar lo que nadie ha pensado todavía”, en palabras de Albert Szent-Györgyi, Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1937, necesitamos ese apoyo que nos dé tiempo de calidad.

 

Hablamos de las mujeres STEM, pero ¿qué sucede antes? Las niñas y los niños reciben un bombardeo digital 24/7 que conforma sus referencias y sus aspiraciones, se mueven en un mundo en el que no hay una gran cabida para la mujer estudiosa, trabajadora o científica ¿Estamos perdiendo la posición, el foco y la fuerza? Cabe responder que sí, que los medios y el entorno no ayudan y que es preciso replantearse como hacer llegar alternativas a las niñas, a las adolescentes y a sus compañeros. 

 

Por todo lo anterior, te invito a trabajar con el grupo de Mujer y Ciencia de la SEBBM (https://sebbm.es/mujer-y-ciencia) que ha lanzado en este mes la exposición “Arte y Ciencia. Una mirada femenina” y un concurso para estudiantes de primaria invitando a dibujar “alguien que se dedica a investigar”. El resultado es que de forma mayoritaria nuestros peques dibujan un hombre en bata con una probeta o un tubo en la mano, o un microscopio. Este es el estereotipo que tenemos que romper y nuestro reto es que no pase ni un año más. 

 

 

 

 

 


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